Informes a presentar

Informes a presentar para la prevención de la contaminación del suelo

Según la normativa española (normativa) la supervisión especial por parte de las Comunidades Autónomas consiste en que, en un plazo máximo de dos años desde la entrada en vigor de esta norma, los titulares de las Actividades que figuran en el Anexo I, y de aquellas que manejan cierto volumen de sustancias peligrosas o almacenan un cierto volumen de combustibles derivados del petróleo, tienen que presentar un Informe Situación (IS).

 

(Imagen libre de David Mark en Pixabay)

Los contenidos mínimos del IS se definen en el Anexo II, y describen el proceso productivo y su funcionamiento, materias primas utilizadas, tipo de depósitos de almacenamiento, productos intermedios y residuos generables. Tiene como objetivo evaluar de modo específico la posibilidad de que se hayan producido o se puedan producir en el futuro episodios de contaminación del suelo. Además, cuando la actividad implique el uso, producción o emisión de sustancias peligrosas relevantes, teniendo en cuenta la posibilidad de contaminación del suelo y la contaminación de las aguas subterráneas en el emplazamiento de la instalación, se requerirá un Informe Base o de situación de partida (IB) antes de comenzar la explotación de la instalación o antes de la actualización de la autorización iv (normativa) art 12.

Este Informe Base o de situación de partida contendrá la información necesaria para determinar el estado del suelo y las aguas subterráneas, a fin de hacer la comparación cuantitativa con el estado tras el cese definitivo de las actividades.

Con la periodicidad que establezca el órgano competente, en función del resultado del Informe Base, y que figura en la Autorización Ambiental Integrada (normativa) (AAI), aquellas empresas cuya actividad implique el uso de sustancias peligrosas relevantes, tienen que presentar un Informe de Situación (IS) sobre el estado del suelo y agua subterránea en su emplazamiento. De este modo se puede realizar una comparativa del estado del suelo y aguas subterráneas con respecto al IB. Del mismo modo, cuando finalicen su actividad, han de presentar un Informe Final de Actividad (IFA) con el estado en que dejan del suelo y agua subterránea en su emplazamiento. Según la valoración entre IB y el IFA, la autoridad competente, podrá determinar medidas correctivas para volver al estado inicial.